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Las brujas de Zamora Huayco

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Las brujas de Zamora Huayco

Las brujas de Zamora Huayco cuenta la historia de Doña Filomena, quién desesperada por su condición, recurrió a las brujas de la zona con el fin de recuperar todo lo que había perdido.

Es una leyenda muy conocida en la bella ciudad de Loja, al extremo sur del Ecuador.

¡Te invitamos a leerla!

Las brujas de Zamora Huayco

En una de las casas situadas en la calle principal de la ciudad, vivía una dama solterona que pasaba, igual que los demás de su oficio, dormitando las tardes tras el mostrador de su almacén.

Las comodidades que gozaba y la vida sedentaria que llevaba la volvieron sumamente obesa y la grasa de su cuerpo terminó borrando sus facciones regulares y bonitas.

No pasó mucho tiempo hasta que su enorme riqueza se redujo a unos cuatro muebles viejos, aparte del almacén que cada vez se veía más vacío.

Su única compañera era Doña Sabina, quien a raíz de la muerte de sus padres, se había convertido en la única persona que cuidaba de ella.

Un día la convenció de acudir en “un viaje” hacia Zamora Huayco para compartir un hechizo con las famosas brujas que habitaban ahí, y de esa forma acabar con su infortunio.

Luego del viaje, un terrible escalofrío sacudió el cuerpo de la dama y sintió el impulso de huir despavorida, pero la vieja Sabina no permitió que ella se marchara.

Las brujas comenzaron a levantarse de sus asientos e Iban a postrarse a los pies de un chivo con cabeza de demonio y luego de que le besaran las patas, recogían del suelo una bolsa de cuero llena de monedas de oro.

Terminado este ritual las hechiceras volvían a pronunciar el estribillo que las transformaba en murciélagos, pavos u otras aves voladoras y retornaban a sus viviendas en donde luego adquirían otra vez su forma natural.

Con el dinero que traía de aquellas reuniones volvieron los parientes, amigos y hasta los admiradores de la señorita Filomena.

Una noche dos guardias vieron salir de la casa de la señorita Filomena a un par de raros animales que emprendieron vuelo hacia la zona de Zamora Huayco.

Momentos antes habían sonado las 12 campanadas de la medianoche en la iglesia de San Sebastián y los gendarmes llenos de miedo y curiosidad apuntaron su rifle en dirección a estas criaturas.

Su error fue disparar únicamente al más grande, quien cayó bruscamente sobre el patio del cuartel, mientras que la otra siguió su camino.

Cuando los agentes vieron caer al animal, corrieron a mirarlo. Pero su sorpresa no tuvo límites, cuando se encontraron con el cuerpo ensangrentado de la señorita Filomena.

Uno de los tiros le había perforado la cabeza y otro el corazón.

La agonizante dama pidió a los guardias que por favor la llevaran y la dejaran morir en su casa sin decir una sola palabra a nadie.

Los guardias accedieron a su petición y luego de dejar a la moribunda en manos de la vieja sirvienta que los había estado esperando en la puerta de la casa, regresaron a su cuartel y sacrificaron a un pequeño perro para justificar el ruido de los tiros y la presencia de la sangre regada sobre el patio.

Datos Interesantes

Zamora Huayco es un barrio de la bella ciudad de Loja que ha quedado inmortalizado por la leyenda que acabas de leer lleva el nombre del río que atraviesa la ciudad de norte a sur.

Hoy en el lugar se han levantado parques y áreas recreativas para el disfrute de la comunidad. 

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