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Las Piedras del Tahuando

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Leyenda de las tres piedras del Tahuando

Mientras Paula y Andrés observaban el hermoso paisaje de las riberas del río Tahuando, en la provincia de Imbabura, observaron tres grandes rocas con figuras muy singulares y hermosas, al darse cuenta de su interés, su padre, Pablo, decidió contarles una antigua leyenda sobre las tres piedras del río.

Leyenda de las tres piedras del Tahuando

Contaba mi abuelito, dijo Pablo, que hace muchísimos años vivían tres hermanas en las zonas aledañas a la laguna de Yahuarcocha.

Las muchachas poseían una belleza fuera de este mundo, con largas cabelleras negras y su blanca piel era complementada con unos ojos grandes y oscuros.

A más de bellas, las hermanas, eran extremadamente bondadosas con todo aquel que se cruzaba en su camino, sin embargo su belleza era también motivo de envidias y malos deseos.

Parte de un secreto ritual que compartían era el bajar todos los domingos por la mañana a bañarse en las riberas del río, se dice que le ofrecían flores y hermosas melodías como agradecimiento por sus transparentes y limpias aguas.

Un día mientras cantaban y jugaban en su trayecto al río, no se percataron que tres hombres malvados las espiaban con el afán de hacerles daño.

Poco a poco se iban acercando a sus víctimas, mientras las jóvenes se sumergían y jugaban en las transparentes aguas del río, finalmente los malhechores también se sumergieron en el agua para atrapar a las chicas.

Grande fue su sorpresa al darse cuenta que el río las transformó en piedras, pues no permitiría que nadie les hiciera daño.

Cuenta la leyenda que desde entonces las tres piedras acompañan al río y que solamente cuando nadie las puede ver ni hacerles daño, se vuelven a transformar en hermosas mujeres que cantan y ríen al compás del correr de las aguas del río Tahuando.

Datos interesantes:

Poco se conoce del origen de la leyenda de las Piedras del Tahuando, lo que se sabe, es que es un río de poco caudal que recorre la provincia de Imbabura en su camino hacia la costa ecuatoriana. 

En una gran parte del recorrido del río Tahuando, es acompañado por grandes extensiones de bosque de eucalipto, construyendo un ambiente energético favorable para la vida humana y la sanación del cuerpo.

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